La vida comienza de nuevo cuando abrimos el corazón y le decimos a Dios: “Señor, aquí estoy”. No importa cuánto hayamos fallado: nuestros errores, muchas veces, pueden convertirse en el inicio de algo que no imaginábamos.
Cada día podemos escribir una nueva historia; pasar la página es darnos una nueva oportunidad. ¿Qué desafíos tenemos para este año? ¿Qué queremos hacer mejor?
“Levántate y come porque todavía te queda mucho camino que recorrer” (1 Reyes 19, 7). Estas palabras nos recuerdan que no estamos solos. Dios nos acompaña, nos alimenta y fortalece en cada nuevo inicio, especialmente a través de las personas que nos rodean, la oración y los sacramentos.
¿Qué parte de nuestra vida necesita levantarse? Tal vez nuestra vida interior, alguna relación que necesita sanar o alguna actitud en el trabajo que podemos mejorar.
Que el impulso de este tiempo de Navidad, nos lleve a vivir este año 2026 con mayor sentido y propósito: buscando a Dios antes que a cualquier cosa, amando no solamente de palabra, sino con obras y de verdad; confiando en Dios, incluso cuando no entendemos lo que sucede, y viviendo con un corazón agradecido por cada día recibido.
¿Estamos listos para empezar?
¡Adelante!
Departamento de Familia