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Vacaciones: un tiempo que también educa

Cuando llegan las vacaciones, el ritmo cambia: se guardan los uniformes, se apagan las alarmas y las mañanas se vuelven más tranquilas. Es un tiempo esperado para descansar, disfrutar y compartir en familia.

Las vacaciones son una oportunidad valiosa para estar más presentes y conocer mejor a nuestros hijos. Por eso, es importante planificarlas. Un horario flexible, pero claro, les enseña que el descanso no está separado de la responsabilidad. Ayudar en casa también forma parte de su crecimiento.

Este tiempo permite acompañarlos con más calma en aquello que todavía les cuesta: leer o escribir con mayor seguridad, organizarse mejor, ganar autonomía y confianza.

Y en medio de todo, no podemos olvidar lo esencial. Vacaciones no significa alejarnos de Dios. Al contrario, es un momento privilegiado para rezar juntos, agradecer, participar en la misa dominical y enseñar, con el ejemplo, que la fe forma parte de nuestra vida diaria.

Que estas vacaciones sean un tiempo para descansar el cuerpo, pero también para fortalecer el corazón; para disfrutar, pero también para educar; para compartir, escuchar y crecer juntos.

¡FELICES VACACIONES!

Departamento de Familia