Artículos

Con amor cada esfuerzo tiene sentido

A las cosas que nos importan y que amamos les dedicamos tiempo y cuidamos cada detalle. El inicio de un nuevo año lectivo es uno de esos momentos que todos compartimos con ilusión. Cada uno, desde su lugar, se prepara y dispone su corazón para que sea un inicio lleno de nuevas metas y grandes expectativas, que harán de este un mejor año.

Seguro ya tenemos listos los uniformes y los útiles. Ya estamos organizados para empezar. Pero no se trata solo de lo material. No solo para los niños, cada año escolar es un reto; también para los padres y los maestros: “¡Este año lo haremos mejor!” Llenar un cuaderno nuevo ilusiona; verlos irse al colegio nos mueve a asumir con responsabilidad el acompañarlos en este nuevo reto. Y para quienes los reciben en el colegio, su llegada también está llena de ilusión, esperanza y compromiso.

Educar requiere de unidad y coherencia. Trabajar juntos este año significa caminar en la misma dirección, para que nuestros hijos crezcan con seguridad y confianza. Enseñemos a nuestros hijos que el esfuerzo vale la pena; que los resultados nos dan una alegría más profunda cuando hemos sabido disfrutar el camino dando lo mejor de nosotros mismos. Que aprendan a valorar y respetar el esfuerzo de sus maestros, quienes cada día dan lo mejor para formar sus mentes y sus corazones.

En el colegio también aprenden a ser buenos amigos y a buscar el bien de todos.  Formemos a nuestros hijos en la responsabilidad de hacerse cargo de sus acciones, ayudándolos a comprender que cada acción tiene su consecuencia, pero que siempre podrá empezar de nuevo.

Hoy es el comienzo de una historia diferente. Y el motor de todo siempre será el amor: amor por aprender, amor por enseñar, amor por acompañar.  Porque cuando hay amor cada esfuerzo tiene sentido.

Departamento de Familia