Artículos

Sí, sus hijos se ven en usted. De pequeños, es al único espejo que se miran. Ya más grandes, parece que se miraran en otros espejos: compañeros, amigos…, otras personas. Pero el espejo, al que no dejan de mirarse, es a usted.

¿Se da cuenta entonces, lo importante que es limpiar bien el espejo? ¿Tenerlo siempre brillante? Y esa limpieza, la única persona que puede darla…, sí…, es usted.

Y limpia el espejo, cuando el amor a su familia es incondicional, cuando no se queda con nada. Cuando les sabe dar tiempo…, a su esposa…, a sus hijos. Cuando se esfuerza, cuando no se rinde, cuando las diferentes tentaciones que le presenta la vida, no lo hacen caer.

Cuando se pone de rodillas, pidiéndole al Señor que lo ilumine, para tomar bien sus decisiones. Cuando reza con sus hijos, pues nada impresiona más a un hijo, que ver a su papá de rodillas.

No deje que el espejo se quiebre, o se empañe. Recuerde…, todo depende de usted. Cuando el espejo brilla, todos quieren verse allí. Y sus hijos…, también.

Saludos,

Departamento de Familia