Artículos

La alegría de ser papá es una de las emociones más entrañables de la vida; un sentimiento que surge por el nacimiento de un nuevo ser, a quien se quiere de manera incondicional; una experiencia de felicidad en la que deseamos que el tiempo no pase, que se detenga.

La paternidad es una de las tareas más importantes y gratificantes para todo ser humano. Este cambio de vida, les da una gran oportunidad a los papás para crear relaciones cercanas y de verdadera confianza con los hijos, una oportunidad de tener una presencia especial en sus vidas.

Pero hay que tener claro que no se puede ser papá si no se está para los hijos, ofreciéndoles con esmero, todo el amor y los cuidados que ellos necesitan y esperan de nosotros. El papá debe recordar siempre que su hijo seguirá primero su ejemplo, después su consejo.

Que San José, que fue un hombre justo, un trabajador incansable, un fiel custodio de los tesoros a él confiados –Jesús y María-, guarde a los papás, los proteja y los ilumine siempre.

Saludos,

Departamento de Familia