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En la mañana del 27 de octubre, antes de su audiencia general, el Papa Francisco realizó la bendición de las campanas llamadas: “La voz de los no nacidos”, en los exteriores de la sala Paulo VI, en el Vaticano. Una de ellas llegará a Guayaquil, para anunciar el “Evangelio de la vida”. Desde Polonia, Ecuador recibirá un símbolo provida especial, que busca despertar las conciencias sobre la importancia de la vida, e incentivar la defensa de los niños por nacer en el país.

Las campanas suenan repetidamente en señal de fiesta o regocijo. “Hoy he bendecido las campanas, que llevan el nombre: “La voz de los no nacidos”. Que sean para estas naciones y para todos, un signo de compromiso a favor de la defensa de la vida humana, desde la concepción hasta la muerte natural. Que anuncie al mundo el Evangelio de la Vida; despierte las conciencias, y la memoria de los no nacidos”, dijo el Papa Francisco.

“Nosotros queremos ir al corazón de estas personas, y decirles que la defensa de la vida es el valor de una “humanidad humana”, y no de una “humanidad deshumana”, en donde el hombre mata a su hermano, a los niños que no tienen ninguna posibilidad de defensa. Queremos despertar las conciencias, porque la vida debe siempre ser defendida, en cualquier momento, en cualquier instante, en cualquier circunstancia”, indicó el Obispo Auxiliar de Guayaquil, Mons. Giovanni Battista Piccioli.

La Campana de la Vida llegará pronto a Guayaquil. Que su sonido despierte nuestras conciencias y nuestro amor, por la vida del no nacido.

Saludos,

Departamento de Familia