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Hoy, 24 de Septiembre, celebramos la festividad de la Virgen de la Merced, advocación que en nuestra patria tiene mucho significado.

¿Cómo veneramos a la Madre del Señor en nuestro hogar? ¿Qué prácticas de piedad tenemos para enaltecerla? La oración del Ángelus a las 12 del día; rezar las 3 Avemarías de la pureza antes de acostarnos a dormir, y la devoción al Santo Rosario, son prácticas que no debemos dejarlas a un lado, pues nos ayudan a mantenerla presente durante todo el día. Todas nuestras alegrías y penas deberíamos dejarlas bajo el manto de la Santísima Virgen.

La Iglesia la recuerda con mucha frecuencia a lo largo del año, con algunas celebraciones en su honor. Y es que Jesús mismo amó a su Madre con todo el cariño que pudo entregarle. Por Ella hizo el primer milagro que se relata en el Evangelio: La conversión del agua en vino, en las bodas de Caná. Y nos concedió la gracia de ser hijos suyos, cuando dirigió sus palabras para toda la humanidad, diciéndole al apóstol San Juan: «Mujer, ahí tienes a tu hijo”. Luego, dijo al discípulo: «Ahí tienes a tu madre”.

Conservemos una imagen de nuestra Señora, en nuestro lugar de trabajo o en nuestra casa, para mirarla de cuando en cuando, pidiéndole y agradeciéndole por concedernos un favor, realizado por su intercesión. Que tengamos un detalle especial el día de hoy, en que se festeja con mucha devoción a María, Virgen y Madre.

Saludos,                                                                                  

Departamento de Familia